skip to main |
skip to sidebar
Qué España se convierta, al fin, en un Estado Laico, que no aconfesional, es algo que se tendría que haber conseguido hace mucho tiempo. Sin embargo, nunca es tarde y más si la dicha es tan buena; pues ésto no significa un ataque a la religión católica, simplemente es que la ciudadanía española es libre de creencias religiosas y de imposiciones en un derecho tan íntimo y personal y que como tal debe desarrollarse en el marco familiar y de la propia comunidad religiosa, nunca desde los centros docentes, ni públicos, ni privados, ni concertados.
Se seguirá respetando a todas las religiones, pero no se estará sometida a ninguna y en lo educativo nadie tendrá que examinarse de alguna religión específica, ni tener que elegir otra opción como asignatura docente.
No es ninguna prohibición; es una prueba de coherencia, libertad, igualdad y respeto. Y por más que lo pienso no consigo interpretar y dar otras connotaciones al asunto.
Por ello, como Educadora Social, siempre defendiendo las libertades ideológicas. culturales y religiosas de la ciudadanía, debo alabar esta iniciativa/propuesta socialista pues es un cambio que realmente iguala a las personas.
Ojalá que pronto sea una realidad que todas y todos podamos disfrutar.

Si la escalofriante cifra de PERSONAS DESEMPLEADAS no tiene viso de rebajarse, aunque sí de maquillarse con contratos basura y ESCLAVIZACIÓN PURA Y DURA; si las PERSONAS ENFERMAS no reciben los tratamientos adecuados, las indemnizaciones y/o incapacidad permanente; las MUJERES siguen sufriendo MALTRATO emocional, psicológico, económico, físico e incluso continúan siendo asesinadas; si la EDUCACIÓN SOCIAL no es aún obligatoria en todos los ámbitos públicos y privados; si las familias se siguen desgarrando a causa de los DESAHUCIOS; si la cifra de SUICIDIOS y DEPRESIONES (aunque se esté escondiendo) se incrementa; si la POBREZA y la DESESPERACIÓN en millares de hogares es ya la insignia de este país es por una sencilla razón: Con todo este lamentable panorama están ganando los especuladores, que no son solo empresarios y banqueros, lo es también la clase política y sus "vocesdelamo" (sin duda, los peores) porque estas TREMENDAS E INJUSTAS DESIGUALDADES SOCIALES son precisamente de las que se nutren y las que le reportan esos beneficios de más que ostentan.
Recordemos nuestro anterior e histórico "Tiempos del Hambre" y comprobaremos si fueron o no los ESPECULADORES quienes se enriquecieron a costa de las desgracias del pueblo a quien hicieron más pobre aún.
Y ahora que el reloj de los próximos comicios se ha puesto en marcha observemos a esas mezclas de siglas (que no, ideologías) que intentarán llenar --sin pudor alguno-- sus arcas de votos a costa de la canallesca actualidad española.
Sumando esfuerzos podríamos evitarlo...
(
Texto y Fotos: Mariló Gálvez)