martes, 20 de octubre de 2015

ESTADO LAICO



Qué España se convierta, al fin, en un Estado Laico, que no aconfesional, es algo que se tendría que haber conseguido hace mucho tiempo. Sin embargo, nunca es tarde y más si la dicha es tan buena; pues ésto no significa un ataque a la religión católica, simplemente es que la ciudadanía española es libre de creencias religiosas y de imposiciones en un derecho tan íntimo y personal y que como tal debe desarrollarse en el marco familiar y de la propia comunidad religiosa, nunca desde los centros docentes, ni públicos, ni privados, ni concertados.

Se seguirá respetando a todas las religiones, pero no se estará sometida a ninguna y en lo educativo nadie tendrá que examinarse de alguna religión específica, ni tener que elegir otra opción como asignatura docente.

No es ninguna prohibición; es una prueba de coherencia, libertad, igualdad y respeto. Y por más que lo pienso no consigo interpretar y dar otras connotaciones al asunto.

Por ello, como Educadora Social, siempre defendiendo las libertades ideológicas. culturales y religiosas de la ciudadanía, debo alabar esta iniciativa/propuesta socialista pues es un cambio que realmente iguala a las personas.

Ojalá que pronto sea una realidad que todas y todos podamos disfrutar.

domingo, 18 de octubre de 2015

GANAN LOS ESPECULADORES; LA DESGARRADORA INSIGNIA NACIONAL

Si la escalofriante cifra de PERSONAS DESEMPLEADAS no tiene viso de rebajarse, aunque sí de maquillarse con contratos basura y ESCLAVIZACIÓN PURA Y DURA; si las PERSONAS ENFERMAS no reciben los tratamientos adecuados, las indemnizaciones y/o incapacidad permanente; las MUJERES siguen sufriendo MALTRATO emocional, psicológico, económico, físico e incluso continúan siendo asesinadas; si la EDUCACIÓN SOCIAL no es aún obligatoria en todos los ámbitos públicos y privados; si las familias se siguen desgarrando a causa de los DESAHUCIOS; si la cifra de SUICIDIOS y DEPRESIONES (aunque se esté escondiendo) se incrementa; si la POBREZA y la DESESPERACIÓN en millares de hogares es ya la insignia de este país es por una sencilla razón: Con todo este lamentable panorama están ganando los especuladores, que no son solo empresarios y banqueros, lo es también la clase política y sus "vocesdelamo" (sin duda, los peores) porque estas TREMENDAS E INJUSTAS DESIGUALDADES SOCIALES son precisamente de las que se nutren y las que le reportan esos beneficios de más que ostentan.
Recordemos nuestro anterior e histórico "Tiempos del Hambre" y comprobaremos si fueron o no los ESPECULADORES quienes se enriquecieron a costa de las desgracias del pueblo a quien hicieron más pobre aún. 
Y ahora que el reloj de los próximos comicios se ha puesto en marcha observemos a esas mezclas de siglas (que no, ideologías) que intentarán llenar --sin pudor alguno-- sus arcas de votos a costa de la canallesca actualidad española.
Sumando esfuerzos podríamos evitarlo...

 (Texto y Fotos: Mariló Gálvez)



jueves, 19 de marzo de 2015

VOTO TOLERANCIA

VOTO TOLERANCIA
 La intolerancia, que consideraba un mal propio de la adolescencia, por aquello de la falta de madurez emocional y de formación e información, compruebo con estupor que es también un signo de identidad en adultos y letrados.
 Si se trata de ser selectivo con la gente según su grado de maldad, totalmente de acuerdo: con la violencia, tolerancia cero. Cierre de puertas. Pero no admitir a tu lado a personas por no pensar igual y porque decidan libremente votar a determinados partidos políticos, más parece una actitud y determinación propia de un ser dictatorial; de una persona endiosada y segura de poseer el derecho a juzgar algo tan íntimo y complejo como la decisión de voto de los demás. Además de tener una laguna tan significativa como la de olvidar que las personas somos mucho más que una opción política por la que decantarnos.
 Ningún alegato, por muy bien hilvanado que esté, me parece de recibo para justificar ese despropósito. Cada persona es un mundo y sus válidas razones tiene para decidir que papeleta introduce en la urna. Si el partido político por el que ha optado termina realizando una mala o nefasta gestión gubernamental en nuestro país, no convierte al votante en una mala persona y menos aún merecedora de descrédito ni rechazo.
 Nadie tiene el derecho a señalar con el dedo acusador y no porque “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra” pues votar a un partido, se llame como se llame y gobierne como gobierne, no es un pecado; es, pese al intolerante de turno que le pese, un ejemplo de LIBERTAD.