Cómo persona,
totalmente en desacuerdo con cualquier tipo de violencia y en todo ámbito,
aplaudo la inmediata reacción y medidas adoptadas para que sucesos como el del
hincha --del Deportivo-- asesinado no se vuelvan a repetir. Desde hace casi dos
semanas en cualquier medio de comunicación se trata este lamentable caso. Como
debe ser.
Sin embargo,
las MUJERES y desde tiempos inmemorables, también somos maltratadas, insultadas
con horribles descalificativos, apaleadas, acuchilladas y brutalmente
asesinadas por el hecho de no aceptar el someternos a un machista.
La sociedad,
inmunizada, ha callado. Los medios de comunicación han tratado cada uno de
estos crímenes como un mero suceso y punto. Así, asesinato tras asesinato. Como
si las vejadas fueran ciudadanas de segunda división. Desolador.
Pues bien, en
un solo día, más de cien mujeres, mayores, jóvenes, adolescentes, embarazadas,
madres, profesionales, desempleadas, estudiantes, enfermas… hemos querido
lanzar un manifiesto de protesta: mostrar nuestra indignación ante el
desagravio comparativo en la actitud de la sociedad y los medios de
comunicación ante la violencia sin piedad hacia la mujer, repetida hasta la
saciedad y un asesinato relacionado con el futbol.
NOS HEMOS
MOSTRADO COMO HINCHAS DE NUESTROS EQUIPOS DE FÚTBOL ¿Sois capaces de vernos
ahora?
Así, si se
continua con la cantinela de no era previsible, no denunciaron, no se
consideraba de alto riesgo, hubo un vacío y/o error legal, al menos, sabremos
que cada caso de brutalidad psicológica, emocional, económica, verbal, física
será mostrado en todas las redes de comunicación con el mismo interés y casi
solemnidad que el muy lamentable asesinato del hincha del Deportivo. Ahora, nosotras, también lo somos: hinchas de
nuestro equipo… Y MUJERES que no linchamos, exigimos CONCIENCIACIÓN y EDUCACIÓN
en IGUALDAD.
Las
instituciones, asociaciones, casas del barrio, órganos de gobiernos
comprometidos y conscientes de ésta sinrazón --muchos son HOMBRES-- han creado
leyes, lanzado campañas, organizan cursos, realizan talleres, se escriben
artículos, pronuncian conferencias, manifestaciones, debates, etcétera para
concienciar a las personas que la IGUALDAD es de justicia y que el maltrato
hacia la mujer es una tragedia de tal envergadura que incluso hubo que señalar
un día para conmemorarla: 25-N.
Los resultados
hablan por sí solos. Todavía hay demasiadas mujeres (¡qué triste!) y hombres
que miran hacia otro lado; qué han normalizado el sometimiento indiscriminado
de la mujer ante el hombre y ven las campañas como una moda, como un anuncio de
grandes almacenes.
Lamentable,
quienes dan invisibilidad a este reguero de rabia, tristeza, vacío, soledad,
impotencia, dolor, miedo… no han tenido la sensibilidad suficiente para meterse
por unos segundos en el pellejo de estas mujeres, niñas… desgarradores dramas
familiares. No va con ellos, para qué se van a poner esas gafas de ver.
No hay excusas
para la desigualdad. Aquí queda nuestro alegato: Basta ya de violencias.
Nota: Mi más
sincero agradecimiento a todas las mujeres que no han dudado ni un instante en
participar en esta crítica y a todos los hombres que también se han querido
sumar y a quienes invitamos a que continúen a nuestro lado, pues son un pilar
fundamental. También quiero pedir disculpas a todas las mujeres que me
siguen enviando fotos y no han podido entrar en esta primera. Pero habrá más y
todas y todos serán bienvenidos a nuestro alegato: Igualdad.




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