No culpemos a los demás por nuestra situación. Reconozcamos la parte que nos corresponde de los "porqués" que nos incumben. Tomar conciencia de ello es imprescindible. Trabajemos (glup, séis millones de personas desempleadas) con el afán de edificarnos (la construcción, una de las burbujas que explotó, cachis) y anhelemos una vida sobria (cada vez más personas ahogan sus penas en el alcohol, caramba, otra desafortunada expresión) y sin rencores (será traidor, me dejó tirado, para salvarse él, ejem) ni ambiciones (si tuviera poder y dinero viajaría, ayayay) más que la de vivir dignamente con lo imprescindible para dormir con la conciencia tranquila.
Vamos a reaccionar. Dejemos a un lado los victimismos y dirijamos nuestra mirada y pasos en otra dirección. Vamos a informarnos, a enterarnos de una vez que cada uno cuenta la película según le conviene. Intereses. Individualismos. Los "demás" tuvieron claro que el conocimiento es una buena fuente de la que beber y por ello se adelantaron. Los "demás" supieron de la debilidad en la que nos sumimos al sentirnos solos, por ello hicieron harto uso del "divide y vencerás", mientras ellos se unieron a través de un imperceptible guiño. Los "demás" nos hicieron creer que eran mejores porque viajaban en primera clase, o simplemente, viajaban... y les creímos y nos callamos y, a duras penas, nos consolamos con un "no es mi culpa". Y, ahora, los que se atreven a hablar son los "demás" pues tienen una nómina y materialismo sobrante y más "demás" tras los que cobijarse.
Momento de cambiar los planteamientos. Si los "demás" ya lo tienen todo, nada les queda por quitar, luego nada nos queda por perder. Dicho de otro modo: es nuestro instante de ganar. Recojamos cada trocito de nuestro desparramado ser para reinventarnos y plantar cara, asumiendo que no queremos ser una semejanza de ellos y vamos a ignorarlos. Así, los "demás" se convertirán en "nadie".
http://www.youtube.com/watch?v=cMEm0OA-fsQ
Vamos a reaccionar. Dejemos a un lado los victimismos y dirijamos nuestra mirada y pasos en otra dirección. Vamos a informarnos, a enterarnos de una vez que cada uno cuenta la película según le conviene. Intereses. Individualismos. Los "demás" tuvieron claro que el conocimiento es una buena fuente de la que beber y por ello se adelantaron. Los "demás" supieron de la debilidad en la que nos sumimos al sentirnos solos, por ello hicieron harto uso del "divide y vencerás", mientras ellos se unieron a través de un imperceptible guiño. Los "demás" nos hicieron creer que eran mejores porque viajaban en primera clase, o simplemente, viajaban... y les creímos y nos callamos y, a duras penas, nos consolamos con un "no es mi culpa". Y, ahora, los que se atreven a hablar son los "demás" pues tienen una nómina y materialismo sobrante y más "demás" tras los que cobijarse.
Momento de cambiar los planteamientos. Si los "demás" ya lo tienen todo, nada les queda por quitar, luego nada nos queda por perder. Dicho de otro modo: es nuestro instante de ganar. Recojamos cada trocito de nuestro desparramado ser para reinventarnos y plantar cara, asumiendo que no queremos ser una semejanza de ellos y vamos a ignorarlos. Así, los "demás" se convertirán en "nadie".
http://www.youtube.com/watch?v=cMEm0OA-fsQ
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